Ramiro Sanchiz

 Ramiro Sanchiz. Nació en Montevideo en 1978. Estudió filosofía y letras en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UDELAR). Hizo su primera publicación en 1994, un cuento en el número 2 de la revista de ciencia ficción Diaspar; hasta 2008, fecha de aparición de su primera novela, publicó cuentos y poesía en revistas y fanzines como Galileo, Letralia, Narrativas, Ad Astra y Axxón, además de en las antologías de nueva narrativa uruguaya El descontento y la promesa y Esto no es una antología. Sus novelas y nouvelles publicadas hasta la fecha son: 01.lineal (2008), Perséfone (2009), Vampiros porteños, sombras solitarias (2010, 2013), Nadie recuerda a Mlejnas (2011), La vista desde el puente (2011), Trashpunk (2012), Los viajes (2012) y La historia de la ciencia ficción uruguaya (2013). También publicó los compilados de relatos Algunos de los otros (2010), Del otro lado (2010), Los otros libros (2012) y Algunos de los otros redux (2012). Ha sido traducido al francés, al inglés, al alemán y al italiano. Desde 2008 escribe regularmente crítica y reseñas para diversos medios.


1)¿Cuándo descubriste que querías hacer lo que haces ahora? ¿Cómo fue?

 

No estoy seguro de recordar algo así como un día en que dije “está claro, quiero ser escritor”, pero sí sé que a lo largo de mi niñez y adolescencia siempre me interesó leer y que eso me llevó a probar escribir. Creo que fue pasados los 18 años que entendí que quería dedicarme con todas mis fuerzas a eso que ya venía haciendo, la escritura.

 

2) ¿Te inspiras o te inspiraste en alguien o en algo alguna vez para crear? ¿En quién?

En otros libros, en mis experiencias personales, en películas, en música, en pinturas, historietas, ilustraciones. Muchos de mis personajes están “inspirados” en personas reales que he conocido.

 

3) ¿Cuál es tu lugar favorito para trabajar? ¿Por qué?

Si bien en rigor me da lo mismo, tiendo a relajarme mejor en mi escritorio, con mi vieja PC. Las laptops han hecho fácil escribir en cualquier parte, pero, honestamente, no veo mayor razón para hacerlo si puedo estar cómodo en mi rincón de siempre, con mi música y mi biblioteca a mano si la necesito consultar.

 

4) Muchos medios de comunicación nos muestran que el mundo anda muy mal… ¿Qué papel crees que juegan el Arte y la Literatura en el intento de crear un mundo mejor?

 

Eso depende más de qué se haga con el Arte y la Literatura que del Arte y la Literatura o de las intenciones de los creadores de Arte y Literatura. El mundo anda mal y siempre anduvo mal, lamentablemente, y es muy probable que siga haciéndolo. Nunca me senté a escribir pensando que lo que hacía –o que lo que debía hacer– llevaba implicado un compromiso con alguna causa o con una vocación de mejorar nada. No creo que la literatura haga mejor al mundo; lo hace más soportable, en todo caso. Además, no soy quién para saber qué es mejor que qué cosa y, mucho menos, para hacer una cruzada al respecto en mi literatura. No quiere decir, por supuesto, que en mi vida digamos personal no tenga opiniones y no me interese por hacer las cosas del modo que considere “correcto”.

 

5) Resume en una lista los motivos por los que quieres/necesitas ser un creador.

No lo veo de esta manera o, mejor dicho, en estos términos. Escribo porque no puedo dejar de hacerlo. Me siento mal si pasa el tiempo y no escribo; me dan continuamente ganas –cuando veo o leo algo que me “inspira”, digamos, o que me lleva a cierta profusión de sinapsis– de crear, de aportar detalles a lo ya escrito, de idear situaciones, personajes y mundos nuevos.

 

6) Define en breves palabras qué papel juega el lector o espectador durante tu proceso de creación.

Ninguno. No pienso en escribir según cierto tipo de lector preexistente. Cuando escribo ficción, al menos. Cuando escribo crítica a veces va implícito el diálogo o discusión con otras posturas posibles, pero en cuanto a la ficción no pienso en ningún lector cuyas características pueda precisar. Tampoco podría decir que escribo, como señala el lugar común, “sólo para mí”; en rigor creo que los escritores crean a sus lectores. Los moldean. La obra de Joyce, por poner un ejemplo, enseña a leer a Joyce, crea al lector de Joyce.

 

7) Recomiéndanos algunos libros que te hayan gustado en la adolescencia, o que creas que nos puedan gustar.

Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne. El mundo sumergido, de J.G.Ballard, o cualquier otra de sus novelas, especialmente las anteriores a 1980. Los cuentos y los ensayos de Isaac Asimov. Ubik, de Philip K. Dick, o cualquier otra de sus novelas. Yonqui, de William Burroughs. Una temporada en el infierno, de Rimbaud. Los cuentos, los ensayos y los poemas de Borges; los cuentos de Cortázar. La poesía de T.S.Eliot, Allen Ginsberg y, otra vez, Arthur Rimbaud.

 

8) Elige alguna de tus obras para que la podamos leer/observar y cuéntanos por qué nos la recomiendas especialmente. (Esta es la obra que puedes enviarnos como "archivo u objeto adjunto").

 

(Ver debajo el documento para descargar)

 

9) ¿Qué consejo podrías darle a los adolescentes de nuestra edad?

No crean de inmediato en lo que les dicen, especialmente si se trata de un consejo. Tampoco lo descarten. Cuestionen todo, pero de un modo crítico. Cuestionen la autoridad, especialmente. Desconfíen de cualquiera que presuma tener autoridad. De cualquiera que crea haber resuelto las cosas y entender las reglas de la creación artística, por ejemplo.

 

10) ¿Qué podrías recomendarle a un joven que quiera ser un artista?

A algún joven que quiera escribir: que lea, después que lea, y después de eso que lea más. En algún momento escribir será inevitable. Cuando lo sea, hacerlo en el impulso, sin pensar en nada o en nadie, sin compromisos. Y después corregir, nunca pensar que lo primero que sale es lo mejor. Ahora, si en ningún momento escribir se vuelve inevitable, mejor dedicarse a otra cosa (hay muchas ocupaciones muy nobles y a la vez mucho más redituables que el arte, las ciencias por ejemplo).

 


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